Un catamarán se define como un tipo de barca o buque que, a diferencia de estos, se caracteriza por tener dos cascos unidos por un marco. Estas naves marinas pueden navegar gracias a la propulsión del viento o mediante la fuerza mecánica de un motor.
Particularidades en la navegación
Los catamaranes son embarcaciones de construcción relativamente moderna en lo que se refiere a barcos de ocio y de trabajo. Sin embargo, su manejo en la mar es muy similar al de cualquier otra nave tradicional. Así pues, los catamaranes cumplen los mismos principios de navegación que rigen a las embarcaciones de un solo casco. Pero, pese a lo dicho, también es cierto que ofrecen algunas diferencias, como por ejemplo, un promedio de velocidad significativamente superior una vez está navegando por el agua. Otra distinción a mencionar es su gran estabilidad y fuerza, puesto que, al poseer dos cascos como superficie, su equilibrio es mayor que el de los buques de uno solo y, al mismo tiempo, esta propiedad hace que disminuya el riesgo de rotura del mástil.
Uso y destinos
Los catamaranes gozan de una polivalencia envidiable, por ello pueden operar, sin problema alguno, en diferentes áreas. Uno de los usos más comunes es el de embarcación para el reclamo turístico. De este modo, es fácil encontrarlos navegando por las costas de las islas Baleares y de las islas Canarias como observatorio marino. También son prácticos para la pesca, por esta razón, muchos marineros los escogen como naves de trabajo.
Pero ha sido como barco de pasajero y ferry que han tenido más aceptación y popularidad. Así pues, hoy en día, hay una gran red de catamaranes que navegan desde Francia hasta el Reino Unido transportando personas, o surcando los diferentes países de las islas Británicas, es decir, que se puede viajar desde Dublín, Irlanda, hasta el sur de Inglaterra con una de estas barcas. Otros destinos importantes que merecen se destacados dentro del territorio europeo son Sicilia y Malta.
Más allá del viejo continente también han tenido una buena acogida. De este modo, ahora ya es posible navegar desde Canadá hasta Estados Unidos con un catamarán, o surcar las aguas de Australia en dirección Macao, al sur de China.
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Las imágenes del Costa Concordia volcado y varado frente a la costa oeste de Italia han tenido una incidencia directa sobre el precio de los cruceros. Si las compañías habían tenido que adaptarse al mercado y rebajar las tarifas de forma progresiva durante los últimos diez años, lo cierto es que el accidente del barco que zozobró el pasado mes de enero ha supuesto un duro golpe para el sector. Las consecuencias pueden ser significativas, ya que se produjo en plena temporada alta de cruceros, algo que ha originado que muchos turistas hayan cancelado sus reservas o simplemente hayan optado por otro medio de transporte. Atendiendo a que el primer trimestre del año es el fuerte para las compañías, estas han optado irremediablemente por ofrecer cruceros baratos.
Últimamente, se está imponiendo la moda de las embarcaciones de recreo como alternativa real para disfrutar del placer que supone surcar las aguas del mar. Sin embargo, el hecho de adjudicarse con una de estas naves no resulta una empresa sencilla.
Salir al mar puede ser una gran experiencia, pero como cualquier actividad en la que entra en juego la naturaleza, conlleva riesgos, por lo que el navegante debe tener en cuenta una serie de consejos para que todo salga bien
Navegar es una de las artes más antiguas que el ser humano desarrolló. Rápidamente, tras la evolución experimentada durante siglos, los primeros humanos se acercaron al mar deseosos de explorar el inmenso océano que ante sí se extendía. A partir de ahí, toda una ciencia y arte, con la que conducir y guiar a las naves hasta sus objetivos.
El mar es una de las pocas cosas que simplemente con mirarla consiguen relajar a una persona en tan solo un instante. Su movimiento y su sonido pueden llegar a producir una sensación relajante para más de uno, especialmente para aquellos que pueden permitirse hacerlo en velero.